La campaña del Manchester City en la Liga de Campeones tocó un punto sorprendentemente bajo el martes por la noche cuando sufrió una humillante derrota por 3-1 ante los recién llegados al torneo Bodo/Glimt.
En lo que se esperaba que fuera una victoria rutinaria para los gigantes de la Premier League, el equipo de Pep Guardiola fue completamente desmantelado por los no favoritos noruegos en el césped artificial del Aspmyra Stadion.
El resultado deja las esperanzas europeas del City en una posición precaria y aumenta la presión sobre un equipo que parece estar perdiendo su invencibilidad.
“Es vergonzoso” – Erling Haaland emite una evaluación brutal
La noche fue particularmente dolorosa para el delantero talismán del City, Erling Haaland.
Al regresar a su Noruega natal, Haaland se mostró frustrado durante todo el partido, aislado por una enérgica defensa de Bodo e incapaz de aprovechar las pocas medias oportunidades que se le presentaron.
En declaraciones a TNT Sports inmediatamente después del pitido final, el delantero hizo un balance brutalmente honesto de la velada, negándose a esconderse detrás de excusas.
Dijo: “No tengo las respuestas. Asumo toda la responsabilidad de no poder marcar.
“Sólo pido disculpas a todos; a todos los seguidores del Manchester City, a todos los aficionados que viajaron a Bodo, porque al final es vergonzoso”.
Alarmas consecutivas para Pep Guardiola

La derrota en Noruega llega justo después de una pésima actuación en el Derby de Manchester, donde fueron derrotados cómodamente por el Manchester United de Michael Carrick.
El mediocampo, normalmente la mayor fortaleza del City, ha parecido poroso en partidos consecutivos, lo que permitió a Bodo/Glimt contraatacar con eficiencia letal pocos días después de que United dominara el centro del parque.
También es el segundo partido consecutivo en el que el rival mantiene a Haaland completamente contenido.
Con la temporada entrando en su fase crítica, Guardiola enfrenta una enorme tarea para reintegrar a sus nuevas estrellas y restaurar la confianza antes de que sus ambiciones de títulos se desmoronen por completo.



