El nuevo entrenador del Tottenham Hotspur, Igor Tudor, no se anduvo con rodeos en una contundente evaluación posterior al partido tras el colapso de su equipo por 4-1 contra el Arsenal.
En su primer partido al mando en el Tottenham Hotspur Stadium, el estratega croata fue testigo de una actuación que, en su opinión, se vio socavada por “malos hábitos” profundamente arraigados dentro del equipo.
A pesar de la dura derrota, que deja a los Spurs languideciendo en el puesto 16, Tudor sigue desafiante sobre las perspectivas de supervivencia del equipo, aunque su diagnóstico de la cultura actual del vestuario fue mordaz.
Igor Tudor dice que el Tottenham tiene buenos jugadores con malos hábitos

En declaraciones a los medios tras el pitido final, se le preguntó a Tudor si todavía mantenía la confianza en que el Tottenham podría evitar un descenso catastrófico.
Su respuesta fue una mezcla de creencia en el talento en bruto del equipo y frustración con su aplicación.
Tudor destacó que si bien existe calidad física, el bagaje “psicológico” de regímenes anteriores y la falta de concentración en momentos clave, como conceder un gol en la segunda mitad apenas 23 segundos después de la reanudación, es lo que actualmente los separa de la élite.
Dijo (a través de BBC Sport):
“Por supuesto que tengo confianza, porque creo que estos son buenos jugadores con malos hábitos. Son buenos jugadores; nadie puede decirme que no tienen calidad. Pero necesitamos cambiar un cambio mental y tener esta agudeza mental para estar en el juego desde el primer hasta el segundo minuto”.
Tottenham se enfrenta a una grave amenaza de descenso
Mientras Tudor habla de un “cambio mental”, la clasificación cuenta una historia mucho más urgente. La derrota por 4-1, impulsada por los dobletes de Eberechi Eze y Viktor Gyokeres, significa que los Spurs ahora no han ganado en la Premier League en lo que va de 2026.
Con sólo 11 partidos restantes, Tottenham se encuentra a sólo cuatro puntos por encima de la zona de descenso.
La “situación de emergencia” que Tudor describió a su llegada solo se ha intensificado, y con imágenes que aparecen de jugadores clave como Micky van de Ven que parecen ignorar sus instrucciones, la tarea de romper esos “malos hábitos” antes de la caída se convierte en un desafío monumental.
Tottenham ahora debe encontrar esa agudeza rápidamente, comenzando con el choque crucial del próximo domingo, o enfrentar la impensable perspectiva del campeonato de fútbol.



