Samsung ha dejado de lado oficialmente su innovador robot Ballie, poniendo fin a las esperanzas de un lanzamiento para el consumidor que alguna vez se anunció para el verano de 2025.
El asistente doméstico inteligente rodante, presentado por primera vez en CES 2020, ahora servirá como una “plataforma de innovación activa” interna para los laboratorios de investigación de Samsung en lugar de un producto para nuestras salas de estar.
Ballie captó la atención de la gente con su diseño divertido y su tono ambicioso. El pequeño robot esférico estaba destinado a seguirnos por toda la casa, controlar dispositivos inteligentes e incluso proyectar imágenes en las paredes.
Ya sabes, como BB-8 de Star Wars. Adivina de dónde sacaron la inspiración, ¿verdad?
La cuestión es que Samsung exaltó a la gente posicionándolo como un compañero amigable que podía combinar entretenimiento con utilidad. En CES 2024, las demostraciones mostraron a Ballie activando aspiradoras, reconociendo rostros y actuando como un altavoz inteligente móvil.
A pesar del encanto, Ballie enfrentó el mismo obstáculo que enfrenta a muchos robots de consumo: la utilidad. Si bien la idea de un asistente rodante parecía futurista, persistían las dudas sobre qué podría hacer mejor que los parlantes o pantallas inteligentes existentes.
Los retrasos en llevar Ballie al mercado sólo amplificaron el escepticismo. Es cierto que a principios de 2026, Samsung confirmó que Ballie permanecería internamente, aplicando las lecciones aprendidas a otros productos en lugar de impulsarlo como un dispositivo independiente.
Las estanterías de Ballie resaltan la dificultad de hacer que los robots sean realmente útiles en la vida cotidiana.
Hemos visto luchas similares con otros robots domésticos, donde la novedad a menudo supera la practicidad. El giro de Samsung sugiere que la compañía se está centrando en integrar la tecnología de Ballie en ecosistemas domésticos inteligentes más amplios en lugar de apostar por un solo robot.
Para los consumidores, es un recordatorio de que el sueño de un robot mayordomo personal sigue siendo difícil de alcanzar. Ruidos tristes de BB-8.


