Transferencia inmediata: la comparación de comisiones exige conservar canal y características
El BCE explica que el coste no debe superar al de una transferencia ordinaria equivalente enviada por el mismo canal. Eso no permite comparar sin más una tarifa de oficina con otra de aplicación.

El BCE explica que, bajo la normativa de pagos inmediatos, las comisiones aplicadas a estas transferencias no deben superar las de transferencias ordinarias con las mismas características enviadas por el mismo canal. La condición afecta a la pareja que se compara: no basta con encontrar dos importes en cualquier página de tarifas.
Esto no significa que toda transferencia deba ser gratuita. Para los pagos en euros cubiertos por la regla, hay que localizar la operación ordinaria equivalente y el canal utilizado. Una tarifa de oficina y otra de aplicación pueden describir servicios diferentes; mezclarlas no sirve por sí solo para comprobar el límite.
Ejemplo ficticio. Un cuadro comercial indica cero euros para una transferencia ordinaria por aplicación y dos euros para una ordinaria en oficina. Si se quiere estudiar una inmediata por aplicación con características equivalentes, la referencia de ese cuadro es la ordinaria por aplicación. Utilizar los dos euros de oficina cambiaría una de las condiciones de comparación.
Una ficha de comprobación puede guardar importe, moneda, canal, modalidad y tarifa aplicable a la cuenta, además de la fecha de consulta. Si falta la descripción de la operación que sirve de referencia, pide ese desglose antes de deducir si un cobro encaja con la regla. El ejemplo no reproduce una oferta bancaria ni calcula el precio de una cuenta real.
La fuente del BCE se actualizó el 24 de julio de 2025; esta guía no presenta su explicación como una obligación estrenada hoy. Tampoco establece un calendario único de implantación para todos los tipos de proveedores y territorios. Su utilidad es ordenar una comparación concreta, manteniendo visibles las condiciones que la propia fuente exige.