Para valorar existencias según la NIC 2, el precio de venta no basta: hay costes pendientes
La explicación de la Fundación IFRS compara coste y valor neto realizable. Un caso ficticio muestra cómo un precio de venta superior al coste puede convivir con un ajuste a la baja.

Una existencia puede tener un precio de venta previsto mayor que su coste y, aun así, requerir una valoración inferior a ese coste bajo la NIC 2. La explicación pública de la Fundación IFRS define el valor neto realizable como el precio de venta estimado en el curso ordinario, menos los costes estimados de terminación y los necesarios para vender. La comparación es con ese importe neto.
Tomemos un artículo ficticio con coste de 100 euros, venta estimada en 110 y 15 euros todavía necesarios para terminarlo y venderlo. El valor neto realizable sería 95 euros. La regla descrita mide las existencias por el menor entre coste y valor neto realizable: en este supuesto, 95. Comparar solo 110 con 100 habría dejado fuera los 15 de costes pendientes.
La cuenta permite ordenar una revisión en tres pasos: identificar el coste, justificar la estimación de venta y desglosar qué falta para completar esa venta. No se trata de restar cualquier gasto de la empresa indiscriminadamente ni de tomar el precio de un anuncio como ingreso ya obtenido. Las estimaciones del ejemplo son condiciones inventadas, no datos de una sociedad.
Esta guía explica el criterio de la NIC 2 a partir de su resumen público, sin afirmar lectura de toda la norma ni que cualquier empresa española aplique necesariamente ese marco. Tampoco determina un asiento, una deducción fiscal o una valoración individual. Su utilidad es mostrar por qué «se venderá por más de lo que costó» puede ser una explicación contable incompleta.