Por qué la deuda pública consolidada no es la suma simple de todas las administraciones
Eurostat elimina relaciones internas al consolidar la deuda. Un ejemplo permite entender el ajuste sin confundirlo con restar todos los activos públicos.

Sumar cifras de deuda estatal, regional y local puede dar un total distinto del publicado para el conjunto de las administraciones. La metodología de Eurostat define la deuda de Maastricht en términos brutos, a valor nominal y consolidada dentro del sector público administrativo y entre sus subsectores.
El punto decisivo es quién tiene el derecho de cobro. Si una administración mantiene deuda emitida por otra incluida en el mismo perímetro, esa relación interna se elimina al construir el agregado consolidado. No desaparece la obligación del emisor en sus cuentas individuales; cambia la perspectiva desde la que se mide el conjunto.
Supongamos dos unidades públicas inventadas. La primera debe 100 unidades, de las cuales 20 están en manos de la segunda. Esta última debe otras 30 a acreedores externos. La suma individual es 130, pero, descontando la tenencia interna de 20, el ejemplo consolidado queda en 110. No son cifras de España ni de otro país.
El ejercicio tampoco convierte la deuda bruta en deuda neta. No hemos descontado edificios, participaciones empresariales o toda la tesorería disponible. Solo hemos eliminado una relación de deuda entre las unidades que estamos agrupando. Mezclar ambos ajustes daría una explicación equivocada del indicador.
Antes de comparar una noticia con una tabla estadística, interesa comprobar el perímetro institucional, la fecha del saldo y si aparece la palabra consolidado. Dos datos con nombres parecidos pueden responder a preguntas diferentes; una suma manual no demuestra por sí sola que una publicación oficial esté incompleta.