Empresas · Guía práctica
Compras y consumo de mercaderías: el inventario de cierre cambia la cuenta
Un supuesto con 1.000 euros iniciales, 500 de compras y 1.200 de existencias finales muestra qué falta al mirar solo las facturas.

Las compras de un período no explican por sí solas el consumo de mercaderías. El Plan General de Contabilidad contempla cuentas para registrar la diferencia entre existencias iniciales y finales. Su funcionamiento permite relacionar lo que había al principio, lo que entra y lo que permanece al cierre. Esta guía aísla esa conciliación, sin elegir métodos de valoración de unidades.
Construyamos un supuesto propio expresado íntegramente a coste: inventario inicial de 1.000 euros, compras netas de 500 e inventario final de 1.200. Excluimos devoluciones, impuestos, deterioros y otros movimientos. La cuenta de consumo es 1.000 más 500 menos 1.200: 300 euros. Los 500 de compras y los 300 consumidos responden a preguntas diferentes.
El almacén aumenta en 200 euros, porque termina en 1.200 después de comenzar en 1.000. Esos 200 explican, bajo nuestros supuestos, la distancia entre compras y consumo. Para comprobarlo al revés, suma al consumo de 300 el aumento de 200: recuperas las compras de 500. La comprobación aritmética no demuestra que un inventario real esté completo o bien valorado.
Una ficha útil conserva cuatro columnas: saldo inicial documentado, compras netas del mismo período, saldo final y movimientos excluidos del ejercicio. Si comparas facturas de todo el año con un recuento realizado antes del cierre, anota la diferencia temporal. Un cálculo que cuadra con fechas incompatibles puede seguir describiendo un período distinto del que quieres analizar.
No introduzcas el precio de venta en una columna construida a coste. Tampoco cambies el inventario final solo para obtener el consumo esperado: primero hay que explicar entradas, salidas y valoración. El ejemplo es una conciliación simplificada de mercaderías, no una liquidación fiscal ni una propuesta de asiento para una empresa concreta. Su utilidad es localizar qué documento falta cuando compras y consumo parecen contradecirse.
Comprobación práctica
- Usa el mismo período y valoración
- Suma inicial y compras netas
- Resta el inventario final
- Explica otros movimientos